3 de Febrero 180 - Tel. (03442) 423-339
C. Del Uruguay (3260) E. Ríos
prensaatecdelu@yahoo.com.ar

Artículos

Hoy y siempre Presentes

  A 42 años del genocidio más sangriento de nuestra historia, desde la ATE recordamos a los más de 270 trabajadores del Estado desaparecidos.

Desde antes de la recuperación de la democracia, nuestra organización se mantuvo codo a codo con los organismos de Derechos Humanos luchando contra la teoría de los dos demonios y los intentos de pacificación y reconciliación manteniendo bien alta la consigna de que los 30 mil compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos estaban presentes en cada una de nuestras luchas y que no olvidamos ni perdonamos.

Con este propósito fuimos hace 18 años como integrantes de la CTA a presentar al juez Garzón en España los datos filiatorios de más de 9 mil trabajadores víctimas de la represión estatal con la intención que se declarara como genocidio el asesinato y desaparición forzada de miles de compatriotas. Pruebas que permitieron avanzar en los juicios a los genocidas y que se abrieran varias causas relacionadas con la participación empresarial en la represión.

De la misma manera que colaboramos con los Juicios de la Verdad en La Plata y rechazamos enérgicamente las Leyes de Obediencia Debida, Punto Final y el infame indulto presidencial, hoy repudiamos los nuevos intentos de pacificación , el ninguneo de la magnitud del genocidio y las actuales violaciones a los Derechos Humanos.

Conscientes de que fue la lucha del pueblo la que recuperó la democracia e instaló la cultura del “Nunca Más” golpes de Estado y dictaduras, así también estamos convencidos de que queda mucho por hacer por el sueño de una patria justa, la misma que inspiró a los miles de compañeros y compañeras desaparecidos que nunca olvidaremos.

En su honor, renovamos el compromiso de lucha contra el pago de la Deuda Externa ilegal e ilegítima, el ajuste salarial, los despidos del sector público y privado, el saqueo y la depredación de los bienes comunes y el crimen de que nuestro pueblo sufra hambre.